4dim / Notas
Publicar dos notas al día sin tocar nada
Escribimos cincuenta notas en unos días y el plan decía que no debían salir juntas. Nadie ajustó las fechas a mano: hay cincuenta y siete con la misma. El mecanismo que lo arregla, en dos piezas que no funcionan por separado.
Cincuenta notas el mismo día
Si publicas contenido en un sitio estático y quieres que salga repartido en el tiempo, esta nota cuenta el mecanismo completo. Lo montamos después de hacerlo mal una vez.
Escribimos cincuenta notas en unos días. El plan decía, por escrito, que no debían publicarse juntas: la recencia es una señal, y cincuenta fechas iguales la anulan. Y daba la instrucción de ajustar a mano la fecha de las que salieran cada día.
Nadie lo hizo. Hay cincuenta y siete notas nuestras con la misma fecha.
Una cadencia que depende de que alguien se acuerde no es una cadencia.
No fue descuido de una persona. Es que la instrucción estaba en un documento y el momento de cumplirla llegaba en mitad de otra cosa. Lo que se hace con la mano cuando hay prisa, se hace mal.
La puerta: lo que aún no toca, no existe
La primera pieza es un filtro por fecha. El registro tiene todo lo escrito; el sitio enseña solo lo que ya salió.
Y «no enseña» significa una cosa concreta que conviene detallar, porque es donde se hace mal: una nota pendiente no existe.
| Una nota pendiente… | Estado |
|---|---|
| Su dirección | Responde 404 |
| El índice | No aparece |
| El mapa del sitio | No está |
| Su tarjeta al compartir | No se genera |
Lo fácil es filtrar solo la lista visible y dejar la dirección viva. Eso es peor que no filtrar: publicaría el contenido sin la fecha que lo ordena, y cualquiera que encontrara el enlace vería una nota que oficialmente no ha salido.
En un sitio estático no pasa el tiempo
Aquí está la parte que hay que entender para que esto no parezca magia, y que se olvida siempre.
Un sitio estático se genera una vez y después no vuelve a mirarse. La comparación de fechas ocurre en el momento de compilar, no cuando alguien visita.
Consecuencia: lo que hace avanzar el calendario es compilar. Sin un despliegue diario, la nota del día 20 sigue sin salir el 21, el 22 y el 30. La puerta sola no publica nada.
Así que la segunda pieza es un temporizador que despliega a diario. No son dos mecanismos: son uno partido en dos, y montar solo el primero produce un sistema que parece funcionar y no publica jamás.
La hora no es un gusto
El temporizador corre a las nueve de la mañana de Bogotá. La hora está elegida y está explicada en el propio archivo, porque el día que alguien la mueva tiene que saber qué se rompe.
La puerta toma el día en horario universal, igual que el resto de las fechas del sitio, para no repetir un desfase que ya nos costó una corrección. Colombia va cinco horas por detrás.
Entre la medianoche y las siete de la tarde de Bogotá, las dos fechas coinciden y todo cuadra. A partir de las siete de la tarde, el horario universal ya está en el día siguiente: un temporizador a las ocho de la noche publicaría la nota de mañana hoy.
Es la clase de detalle que no se descubre probando, porque de día funciona perfecto.
Un día que falla aplaza, no salta
La decisión que hace este mecanismo tranquilo, y que sale de cómo se formula la pregunta.
La puerta no pregunta «¿toca hoy?». Pregunta «¿ya llegó su fecha?». La diferencia parece retórica y lo cambia todo.
Si un día el servidor está apagado, no se pierde nada: al día siguiente entran las dos de ayer y las dos de hoy. Con la otra pregunta, las de ayer se habrían quedado fuera para siempre.
Formulada como «¿ya llegó?», un fallo aplaza. Formulada como «¿toca hoy?», un fallo pierde.
Y el despliegue es de los que no cortan el servicio, con comprobación de salud: si la compilación falla, la versión viva sigue sirviendo. Por eso puede correr sin nadie mirando.
La prueba que impide volver a amontonarlas
Falta la pieza que evita repetir el error original: una prueba que falla si una fecha lleva más de dos notas.
Corre con el resto, en cada cambio. No hace falta acordarse de nada: quien amontone tres notas en un día se entera antes de subirlas.
Tiene una excepción escrita, y merece contarse porque es una decisión y no una comodidad: las notas ya publicadas quedan fuera de la cuenta. Cambiarles la fecha ahora sería mentir sobre el día en que salieron.
Ese es el mismo criterio con el que nuestro mapa del sitio se niega a poner fechas inventadas. Si las fechas de un sitio se pueden retocar para que queden bonitas, dejan de significar nada — y la recencia es una de las señales que más pesan cuando un buscador elige entre dos fuentes.
Qué hacer entonces
- No publiques en lote lo que escribiste en lote. Cincuenta fechas iguales anulan la señal que te dan las fechas.
- Si tu sitio es estático, necesitas un despliegue programado.La puerta sola no publica nada.
- Que lo pendiente no exista. Ni ruta, ni mapa, ni tarjeta. Filtrar solo la lista deja la puerta abierta.
- Pregunta «¿ya llegó su fecha?». Así un día en blanco aplaza en vez de perder.
- Escribe una prueba para la cadencia. Lo que se confía a la memoria de alguien se rompe el día que hay prisa.
Esta nota sale de nuestro trabajo en Desarrollo de Software a medida.